entre dos notas de guitarra
Jul. 7th, 2004 01:22 pmmi alumno toca sus dos piezas de guitarra de Rodrigo Riera y me provoca de repente una nostalgia, el deja-vu de Barquisimeto, de sus draconianas leyes de trafico, su calor infernal (segun me viene el recuerdo, en todo caso), la gente amistosa. La comida rica pero pesada en aquel calor. La guitarra mas o menos omnipresente en la pequeña muestra, seguramente no representativa, que yo vi. Las luces de la ciudad cuando estaba por a aterrizar una vez que iba a dar un concierto alli. Haber intercambiado alguna palabra con Riera en algun curso de guitarra (aparte de regañarme por mi interpretacion de una suite de Bach). Ir a Yacambú con Los Rositos, hacer vivac y hoguera en aquellas partes del mundo. Mucho, mucho mas tarde, haber tenido el placer y el privilegio de conocer a Ruben, el hijo del maestro Riera.
Y todo ello es historia antigua, de los años ochenta.El mundo es otro. Mi vida es una tan distinta que todo aquello podria haberle acaecido a otra persona. Con un rostro parecido si bien mas joven, con los pelos largos, en blue-jeans, cosa que ahora no.... en trainers, que ahora mucho menos. Pero esos son solo signos exteriores. Quiza si era el mismo. Esencialmente si, con mis inseguridades, mis flaquezas. Y ahora recorro otro periplo de la complicada curva de mi vida, en trenes rumbo a la inglaterra suburbana donde alguien me espera para alguna clase de guitarra. Mas viejo pero no mas sabio, con el mismo fuego de siempre quemandome por dentro, pero quiza con un poco menos de ingenuidad. No mucho menos, sin embargo.
Y todo ello es historia antigua, de los años ochenta.El mundo es otro. Mi vida es una tan distinta que todo aquello podria haberle acaecido a otra persona. Con un rostro parecido si bien mas joven, con los pelos largos, en blue-jeans, cosa que ahora no.... en trainers, que ahora mucho menos. Pero esos son solo signos exteriores. Quiza si era el mismo. Esencialmente si, con mis inseguridades, mis flaquezas. Y ahora recorro otro periplo de la complicada curva de mi vida, en trenes rumbo a la inglaterra suburbana donde alguien me espera para alguna clase de guitarra. Mas viejo pero no mas sabio, con el mismo fuego de siempre quemandome por dentro, pero quiza con un poco menos de ingenuidad. No mucho menos, sin embargo.