Un dia de otoño
Oct. 23rd, 2025 10:20 amCasi nunca escribo aquí, por varias razones. Hay tantas cosas que hacer y mis niveles de tiempo y energía disponibles son mas y mas limitados a medida que la entropía de los años que pasan sigue su curso. Y por supuesto mi vida cotidiana es en inglés, vivo en Londres y no en Caracas. Mi audiencia aquí asimismo es muy limitada (ok, es prácticamente inexistente) y en buena parte cuando escribo aquí lo hago para mí.
En cuanto a la entropía de los años que avanzan, las condiciones de salud que requieren citas médicas, scans, tratamiento están apareciendo con mas regularidad y con mas y mas frecuencia. Es de esperar, dado el punto en la vida en que estoy, pero igual es un tanto alarmante y me hace contemplar la fragilidad de la existencia, el que vamos recorriendo y pisando un hielo tan delgado, tan pronto a romperse inesperadamente.
Por ahora, pues, mas nada. La vida sigue su curso. No todo es malo. Todavía puedo tocar mi instrumento, este año he logrado hacer varios recitales y toques privados, todavía puedo dar clases y todavía tengo una vida social que asombraría a cualquier persona de mi edad en generaciones pasadas, sea que a medianoche ya tengo que pensar en retirarme a casa. El mundo parece ir deslizándose hacia múltiples desastres, ecológicos, políticos y sociales pero todavía estoy mas o menos protegido de lo peor de ellos. La vida, en fin, sigue su curso.
En cuanto a la entropía de los años que avanzan, las condiciones de salud que requieren citas médicas, scans, tratamiento están apareciendo con mas regularidad y con mas y mas frecuencia. Es de esperar, dado el punto en la vida en que estoy, pero igual es un tanto alarmante y me hace contemplar la fragilidad de la existencia, el que vamos recorriendo y pisando un hielo tan delgado, tan pronto a romperse inesperadamente.
Por ahora, pues, mas nada. La vida sigue su curso. No todo es malo. Todavía puedo tocar mi instrumento, este año he logrado hacer varios recitales y toques privados, todavía puedo dar clases y todavía tengo una vida social que asombraría a cualquier persona de mi edad en generaciones pasadas, sea que a medianoche ya tengo que pensar en retirarme a casa. El mundo parece ir deslizándose hacia múltiples desastres, ecológicos, políticos y sociales pero todavía estoy mas o menos protegido de lo peor de ellos. La vida, en fin, sigue su curso.