finalmente brilla el sol, hay pajaros y flores en los arboles, el aire es tibio de nuevo. Se siente irreal, como si esta isla no tuviera derecho a tener semejante clima perfecto, ni la sopa fria gris que hay la mayor parte del año, ni el sofoco de esas dos semanas de agosto en que no se puede ni respirar... me hace sentir nostalgia, tambien, de todos los dias de sol caribeño que viví, y los que no he vivido porque no he estado alli....