Y así pasa otro año, como tantos, y otra celebración de nuevo año. Por supuesto es una convención, no tiene significado alguno intrínseco y nada realmente termina o comienza en esa fecha que marca un comienzo arbitrario de otra órbita solar. Sin embargo, necesitamos esos rituales -la navidad, el cumpleaños, el año nuevo-, esos hitos para marcar el paso del tiempo y medir donde estamos, qué hemos hecho.
En mi caso, eso involucró dos fiestas de club, primero Glampires a ver Manuskript tocar, la banda de
analogueheart que no había visto por bastantes años. Luego, al Slimelight donde, como en el primer sitio, me perdí una banda y ví otra, saludé y conversé con mucha gente conocida y a eso de las 4 am decidí que ya era suficiente e hice uso del transporte público gratuito de la víspera de año nuevo en Londres.
El día de año nuevo fue un no-día, como Boxing Day (el 26 de diciembre, que es feriado aquí) aunque en menor medida.
En mi caso, eso involucró dos fiestas de club, primero Glampires a ver Manuskript tocar, la banda de
El día de año nuevo fue un no-día, como Boxing Day (el 26 de diciembre, que es feriado aquí) aunque en menor medida.