noche de relampagos y sirenas
Aug. 9th, 2004 12:27 pmEl aire pesado, asfixiante que precede una tormenta de verano, yo me revuelvo en la cama, enciendo la television pero esta llena de futbol y 'big brother' 'reality' tv. Trato de conciliar el sueño pero apenas puedo respirar, tengo un dolor de cabeza, el ventilador hace ese traqueteo irritante cada vez que llega al final de su giro, afuera hay gritos, alguna voz de mujer encurtida en aguardiente; la sirena de un camion de bomberos, un relampago seguido por el trueno. Bebo agua, trato de leer, juego cartas en el telefono movil, trato de leer de nuevo pero todo es en vano. Pienso en la brevedad de la vida, en miles de historias pasadas que se agolpan tratando de buscar su razon y su sentido, en todas las cosas que podria hacer en lugar de dar vueltas tratando de conciliar el sueño, en todas las cosas que debo hacer mañana. Corrijo: 'hoy'. Son las 3:14 am.
Entonces cierro los ojos. Alguien esta tocando a muy bajo volumen la segunda sinfonia de Beethoven en el cuarto de al lado. No es un cd, es un disco de vinilo; puedo oir la aguja que raspa el disco. Veo la pared incompleta que me separa del bañito de mi habitacion en mi casa de Catia y me digo, no puede ser, yo vendí mi casa de Catia hace diecisiete años. Y entonces me encuentro en mi habitacion de Kentish Town Road, mirando el reloj que dice las tres y treinta y cuatro ei em. Estoy sudando como un caballo a pesar del ventilador y la ventana abierta que parece dejar entrar solo el ruido de ese Londres vivo las veinticuatro horas de alla afuera. Leer un poco otra vez. Jugar solitarios de cartas en el telefono otra vez. Poner la radio con el bbc world service otra vez.
Pero ha llegado la hora de ir a casa, me subo en el autobus con mi guitarra y mi morralito con mi Apple laptop, el autobus avanza por la Avenida Urdaneta y luego la Avenida Sucre, lentamente en el trafico, todas als tiendas estan cerradas y cubiertas de graffiti; llegamos a mi parada y me dispongo a bajar pero esto ya no es un autobus sino una gandola y me veo tratando de descender entre los dos ejes traseros, tengo que agacharme porque hay unos barrotes de metal pero el vehiculo empieza a moverse de nuevo y tengo que treparme de nuevo en el, tratando de mantener agarradaos mi guitarra y mi computadora. 4:17am. Tomarme un vaso de agua para calmarme y sacudir la zozobra del sueño. Leer un poco....
Entonces cierro los ojos. Alguien esta tocando a muy bajo volumen la segunda sinfonia de Beethoven en el cuarto de al lado. No es un cd, es un disco de vinilo; puedo oir la aguja que raspa el disco. Veo la pared incompleta que me separa del bañito de mi habitacion en mi casa de Catia y me digo, no puede ser, yo vendí mi casa de Catia hace diecisiete años. Y entonces me encuentro en mi habitacion de Kentish Town Road, mirando el reloj que dice las tres y treinta y cuatro ei em. Estoy sudando como un caballo a pesar del ventilador y la ventana abierta que parece dejar entrar solo el ruido de ese Londres vivo las veinticuatro horas de alla afuera. Leer un poco otra vez. Jugar solitarios de cartas en el telefono otra vez. Poner la radio con el bbc world service otra vez.
Pero ha llegado la hora de ir a casa, me subo en el autobus con mi guitarra y mi morralito con mi Apple laptop, el autobus avanza por la Avenida Urdaneta y luego la Avenida Sucre, lentamente en el trafico, todas als tiendas estan cerradas y cubiertas de graffiti; llegamos a mi parada y me dispongo a bajar pero esto ya no es un autobus sino una gandola y me veo tratando de descender entre los dos ejes traseros, tengo que agacharme porque hay unos barrotes de metal pero el vehiculo empieza a moverse de nuevo y tengo que treparme de nuevo en el, tratando de mantener agarradaos mi guitarra y mi computadora. 4:17am. Tomarme un vaso de agua para calmarme y sacudir la zozobra del sueño. Leer un poco....